La odorización de los gases de combustión, especialmente del gas natural, es una de las medidas de seguridad fundamentales para la distribución de gas. Por ello es necesario llevar a cabo análisis para controlar que se cumple la concentración mínima estipulada de odorizante. Hasta ahora se consideraban odorizantes únicamente los típicos compuestos orgánicos sulfurosos odorables como THT y mezclas de mercaptano.